El número de páginas
No es lo mismo una página única con todo el contenido que un sitio de diez secciones. Cada página nueva es diseño, textos, adaptación al móvil y configuración de SEO propia. Es el factor que más pesa en el precio.
La respuesta honesta: entre 350€ y 3.000€ según lo que necesites. Abajo te explico exactamente qué mueve ese precio, para que sepas si un presupuesto es justo o te están inflando la factura.
Preguntar cuánto cuesta una página web es como preguntar cuánto cuesta un coche: depende de si necesitas un utilitario para ir al trabajo o una furgoneta para repartir. El problema es que en este sector casi nadie da precios, y cuando por fin te pasan un presupuesto no tienes con qué compararlo.
Así que voy a hacer algo poco habitual: enseñarte mis precios reales y explicarte de dónde salen. Son los mismos que le paso a cualquiera que me escribe, estés leyendo esto o no.
Como referencia del mercado español en 2026: una plantilla montada por un principiante ronda los 200-400€; un profesional autónomo va de 400€ a 3.000€ según el proyecto; y una agencia con equipo raramente baja de 3.000€ y sube con facilidad a cinco cifras. Ninguno de los tres es una estafa: son servicios distintos para necesidades distintas.
No es lo mismo una página única con todo el contenido que un sitio de diez secciones. Cada página nueva es diseño, textos, adaptación al móvil y configuración de SEO propia. Es el factor que más pesa en el precio.
Una tienda necesita catálogo, carrito, pasarela de pago, gestión de pedidos, cálculo de envíos y avisos por correo. Eso multiplica el trabajo respecto a una web informativa. Es la diferencia entre los 699€ de un sitio web que informa y los 999€ hacia arriba de uno que cobra.
Si tú entregas los textos, ahorras. Si los tengo que redactar yo, hay que investigar tu sector, entrevistar y escribir, y eso son horas. Suele ser dinero bien gastado, porque los textos son lo que vende.
Un panel para que tú mismo cambies precios, subas productos o publiques en el blog es una funcionalidad completa por detrás. Si no vas a actualizar la web casi nunca, te ahorras ese dinero.
Una plantilla es más barata el primer día. Pero carga código que no usas, va más lenta, Google penaliza la lentitud y tu web se parece a miles. A medida cuesta más al principio y menos a los tres años.
Un plazo normal es de 2 a 6 semanas. Si necesitas la web en una semana, hay que reorganizar la agenda y eso tiene un coste. Si puedes esperar, no pagas de más.
Lo que te presupuesto es lo que pagas. Todos los precios que ves aquí son sin IVA: al importe hay que sumarle el 21%, y como es un gasto de tu negocio te lo deduces. Si a mitad de proyecto pides algo que no estaba hablado, te digo lo que cuesta antes de tocarlo. Nunca vas a recibir una factura con sorpresas.
Una sola página con todo lo tuyo. Para presentarte y que te contacten.
Varias páginas para que te encuentren y te contacten. Sin tienda. La opción que elige la mayoría.
Cuando quieres cobrar online. El precio depende del tamaño del catálogo.
Cuando necesitas funciones propias que ningún nivel cerrado cubre.
A esto hay que sumarle los gastos que no dependen de mí: el dominio (unos 10-15€ al año) y el alojamiento (desde gratis en proyectos pequeños hasta unos 100-200€ al año si tienes tienda). El mantenimiento es opcional, desde 50€ al mes y sin permanencia, o 70€ si tu web lleva panel de gestión. Todo con factura, deducible como gasto profesional.
Normalmente por una de tres razones: es alguien empezando que necesita portfolio, es una plantilla con el logo cambiado, o hay una cuota mensual detrás que no te han contado. Ninguna es necesariamente mala si sabes lo que compras. El problema llega cuando a los seis meses quieres un cambio y esa persona ya no responde.
Porque una agencia tiene oficina, comerciales, diseñador, programador y jefe de proyecto, y todo eso está en tu factura. Para proyectos grandes tiene todo el sentido: hay músculo y equipo de reemplazo. Para la web de un negocio pequeño, estás pagando una estructura que no necesitas.
El dominio, entre 10 y 15€ al año. El alojamiento, que en webs pequeñas puede ser gratuito y en tiendas ronda los 100-200€ anuales. Y opcionalmente el mantenimiento, desde 50€ al mes, o 70€ si tu web lleva panel de gestión. Eso es todo: no hay licencias ocultas ni cuotas por seguir usando tu propia web.
Incluye dejarla técnicamente preparada: estructura, títulos, descripciones, velocidad, datos estructurados y sitemap. Eso es la base sin la cual no compites. Escalar posiciones en búsquedas competidas es un trabajo continuo de meses, y eso es lo que cubre el mantenimiento con SEO.
Sí. En Landing Pages no pido nada por adelantado. En proyectos más grandes pido una señal para reservar fecha y el resto a la entrega, y si necesitas repartirlo en más pagos lo hablamos sin problema.
Te llevas el dominio y el código, son tuyos. No trabajo con sistemas cerrados que te obliguen a seguir pagándome para poder usar tu web. Si algún día no te convenzo, te vas sin ataduras.
Cuéntame qué negocio tienes y qué necesitas. Te paso un presupuesto cerrado y sin compromiso, normalmente el mismo día. Si veo que necesitas menos de lo que crees, te lo digo y te ahorras el dinero.
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